378Km.

Sueño con volver a estar contigo a tu lado, siempre. Te echo de menos, añoro tus besos, tus caricias, tu voz… Y aquí estoy, lejos de ti otra vez, con la rutina de siempre. Tal vez solo estamos a unos 400km, pero después de verte me da la sensación de que estas en el otro lado del mundo. Me resulta difícil de creer que cuando hablo contigo mire la misma luna que tú ves, en esos momentos me da la sensación de que en realidad no estamos tan lejos. Daría lo que fuera por poder volver a verte a ti y a tu maravillosa sonrisa. Adoro tu risa pero aún me gusta más si la persona que ha provocado esa sonrisa soy yo.



Lo sé.

Todo eso de que los besos de ciertas bocas saben mejor, es un cuento que me sé desde el día que me dio dos besos.

¿Te gusta ese papel?

Vamos a cambiarnos los papeles. Yo seré la chica mala que pasará de ti cuando quiera y te llamará cuando no tenga nada más que hacer. Tú serás el que te quedarás esperando mi llamada y el que soñará con un final juntos. ¿Te gusta ese papel? A que no, ¿a que prefieres ser el chico malo? Pues olvídate porque ahora seré yo la que haga lo que le de la gana.


Solo una más.

Solo una más de otras tantas, puede que un poco más estúpida por pensar que me quieres.

Has ganado.

Cuando todo está hecho y no hay nada que decir, ahora que has ganado ve y diles todo lo que sé ahora, grítalo desde lo más alto, escríbelo en el cielo. Todo se ha ido. Diles que estaba feliz, y ahora mi corazón está roto. Todas las cicatrices se han abierto. Diles que algo de esperanza sería imposible.

Un lugar más perfecto.

Me encantaba soltar el globo en una feria y ver cómo subía rápidamente hacia el cielo. Ver cómo iba desapareciendo y preguntarle a mi madre: Mamá, ¿Hacia dónde van los globos? Y siempre me decía: Hacia un lugar más perfecto que este. Y sí, actualmente estoy de acuerdo con ella, porque aquí, nada ni nadie es perfecto.

...

El cielo está llorando, y veo mis manos agarrar las lágrimas. Solo hay silencio como si nunca hubiese habido una oportunidad. ¿Tienes que hacerme sentir como que no queda nada de mí? Te puedes llevar todo lo que tengo y romper todo lo que soy, como si fuese de cristal. Sigue intentando derrumbarme, yo seguiré subiendo hasta el cielo como un rascacielos. Como cuándo el humo se hace invisible me desperté y me deshice de ti. Todas mis ventanas aún están rotas, pero sigo en pie. ¿Te haría sentir mejor verme desangrar? Ve y corre, yo me quedo aquí mientras te veo desaparecer. Ve y corre, aunque sea un largo camino. Pero yo, estoy más cerca de las nubes que de aquí.

Su voz.

Que conozco su voz en formato susurro, en formato gemido y en formato secreto.


Perdóname.

Perdóname por estas cosas tan estúpidas que hago. Reconozco que suelo ser despistada. Mi memoria falla. Ves, me he olvidado otra vez de si son verdes o azules. El caso es que son los ojos más bonitos que nunca he visto.

No nos comemos el mundo. Desayunamos universos.

Ahora sé que no hay monstruos en el armario, ni que los reyes magos te vigilan para ver lo malo que haces. Sé que los malos son muy malos, y los buenos no son tan buenos. Créeme, que he aprendido que los conciertos están para dejarse los pies, y la voz. Que los besos a escondidas saben mejor. Que un baño de agua fría a veces sienta tan bien como uno de agua caliente. Que el mundo está plagado de personas agradables, y a la vez, de personas que no merecen ser llamadas personas. Ahora sé que no hay calcetines para el pie izquierdo, ni para el pie derecho. Que los tacones a las cuatro de la mañana en una fiesta, ya no están en los pies. Que las medias se rompen muy fácilmente, y que el pintalabios rojo no se borra de las camisas blancas.
Ahora sé que de siete días a la semana, yo te quiero ocho.